sábado, 3 de mayo de 2014

RUSIA TUVO SU PROPIO CASO "ROSWELL"



RUSIA: TUVO SU PROPIO 
OVNI ESTRELLADO 
COMO EL CASO ROSWELL
 INFORME DE LA 
REVISTA ESPAÑOLA 
"AÑO CERO" - 2004 - Nª 02 - 271 


 Aunque a la ex Unión Soviética se le han achacado varios incidentes -Tunguska, entre otros, sería el caso más representativo-, uno de los más importantes -acaso por la participación de científicos-fue el llamado «Accidente de Dal-negorsk», acaecido a finales de los años 80. La localidad de Dalnegorsk está ubicada en la parte más oriental de Rusia. El 29 de enero de 1986, ocurrió algo que iba a marcar la historia de esta población. Poco antes de anochecer, una esfera de color rojo apareció desde el sudeste, atravesó Dalnegorsk y terminó estrellándose contra el monte Izvestkovaya, conocido como «Altura 611». El objeto siniestrado, según los testigos, debía medir unos tres metros de diámetro, tenía morfología circular, su color era similar al del acero y no emitía sonido alguno. V. Kandakov, uno de los testigos del incidente, relató que el artefacto se detuvo repentinamente y cayó a plomo mientras se aproximaba a la citada montaña. Según otros testigos, que oyeron un débil golpe, el objeto se incendió y permaneció ardiendo durante aproximadamente hora, luego de impactar contra el suelo.



EXPEDICIONES EN BUSCA DE UN NO IDENTIFICADO



Según los datos recopilados por Paul Stonehill y Philip Mantle en su libro Soviet UFO Phenome-non, Valeri Dvzhilni, biólogo y entonces director del Comité de Fenómenos Anómalos en el extremo oriente ruso, fue el primer investigador que indagó sobre el incidente. Dvzhilni llegó al lugar de los hechos pocos días después de producirse la colisión. Al estudiar la zona del impacto, advirtió la ausencia de nieve, particularidad que achacó a que en aquel punto concreto había ardido algo, derritiéndola. Por otra parte, él y su equipo hallaron restos de rocas de sílice astilladas por la exposición a altas temperaturas, algunas de las cuales tenían restos de partículas metálicas adheridas. De hecho, los científicos recogieron varias muestras de las mismas, que trasladaron a la Academia de Ciencias rusa, al objeto de analizar los fragmentos metálicos con detalle. Entre otras conclusiones, los expertos dictaminaron que «la tecnología para producir aquellos materiales aún no existía en la Tierra», subrayan Stonehill y Mantle en su libro.

Además, los científicos estudiaron varias muestras de ceniza que recogieron en el lugar del supuesto impacto, concluyendo que era el producto de la combustión de «algo biológico», quizá un animal que estuviera en el área, pero sin descartar que se tratara del «ocupante» del artefacto siniestrado.

Otras hipótesis al respecto fueron las relacionadas con el origen del impacto. En este sentido, los investigadores pensaron que había dos posibilidades: o que el objeto hubiera colisionado y simplemente se tratare de un choque, o que al estrellarse se hubiera activado algún tipo de mecanismo de autodestrucción, lo que explicaría que las piezas metálicas se hubiesen fundido en el interior de las rocas. Durante los años 1999 y 2000 se publicaron nuevos artículos sobre el incidente. Además, se realizaron hasta cuatro expediciones -sobre todo de equipos japoneses y coreanos- en busca de respuestas sobre lo ocurrido, si bien sus resultados no fueron concluyentes. Habrá que seguir esperando para conocer nuevos datos.


OVNIS EN EL ÁREA 51 RUSA


Las instalaciones conocidas como Kasputin Yar son una especie de Área 51 soviética. Se construyeron por orden de Stalin al objeto de planificar y poner en práctica pruebas secretas durante la Guerra Fría. Según ciertos informes, el 19 de junio de 1948, el espacio aéreo de Kasputin Yar fue invadido por un objeto no identificado. Las autoridades de la base reaccionaron de inmediato, ordenando a uno de sus pilotos que interceptara al intruso. Al llegar a la altura del OVNI, el oficial del Mig anunció que una luz proveniente del artefacto le estaba cegando. Tras recibir la orden de disparar, procedió a derribarlo. Sin embargo, al mismo tiempo que lo hacía, el misterioso objeto lanzó sobre él una ráfaga, cayendo ambas aeronaves en las inmediaciones de la base de Kasputin Yar. En opinión del ufólogo norteamericano Bill Birnes, que ha investigado el caso en profundidad, los restos del no identificado fueron recogidos por los soviéticos y trasladados a un laboratorio llamado Zhiktur. Según Bimes, esto supuso el inicio de un programa ultra secreto de OVNIs en la Unión Soviética...



CAZAS CONTRA UNA AERONAVE EXTRATERRESTRE


El investigador Nikolay Subbotin, junto con Emil Bachurin, fueron los principales protagonistas que sacaron a la luz el caso que vamos a resumirles. Ocurrió en Shaitan Mazar, en la cordillera Tian Shan, el 28 de agosto de 1991. 


El radar de la estación de Mangyshlak detectó un objeto de unos 600 metros de largo y 110 de ancho, que apareció súbitamente sobre el Mar Caspio. Se desplazaba a una velocidad de 6.300 millas por hora y volaba a 21.000 pies de altura. Los operadores de la estación, al no recibir identificación alguna por parte del artefacto y tras confirmar que no se estaba realizando ninguna misión en la zona, alertaron al ejército. Acto seguido, varios Mig recibieron la orden de obligar a aterrizar al intruso y, en caso de que no lo hiciera, también la de abrir fuego. Cuando los pilotos establecieron contacto visual con el OVNI, quedaron impresionados ante su descomunal tamaño. 


Era alargado y de color gris metalizado. Distinguieron dos aberturas -una especie de puertas- en la parte delantera y extraños símbolos de color verde en el fuselaje. Al ignorare! no identificado sus avisos, los pilotos decidieron efectuar varios disparos de advertencia. Sin embargo, justo antes de hacerlo, los sistemas de sus Mig comenzaron a fallar, viéndose obligados a abortar la misión y regresar a la base. Mientras, los operadores continuaban vigilando al OVNI a través de los radares. Sin embargo, repentinamente, el objeto se esfumó inesperadamente, del mismo modo que había surgido sobre el Mar Caspio, y ya no volvió a aparecer.


ACCIDENTE MORTAL

Un mes más tarde, comenzaron los rumores acerca del estrellamiento de un gigantesco objeto en las montañas de Shaitan Mazar. La mayoría provenían de los habitantes de las pequeñas aldeas en torno a la ciudad de Karakol, en Kirguistán, que habrían sido testigos del avis-tamiento de una enorme y misteriosa aeronave. Tan populares se hicieron aquellos relatos, que un grupo de inquietos investigadores -con ganas de saber más sobre el incidente- decidió organizar una expedición y comprobar si aquella insólita historia era cierta

El equipo, capitaneado por Antón Bogatov, era una mezcla entre alpinistas y vecinos de la región, estos últimos grandes conocedores de los peligros de las montañas. Tras recabar los testimonios de varios aldeanos, que mencionaban un lugar aparentemente quemado por la radiación, donde no funcionaban los relojes ni los aparatos eléctricos, eligieron su punto de destino: un lugar aislado en las estribaciones del valle de Sary Djaz, muy cerca de la conocida como «carretera de la muerte». Muy pronto, los expedicionarios decidieron ponerse en marcha. Sin embargo, no tuvieron en cuenta la inminencia de la temporada de nieves, temible por aquellos lares. Apenas transcurridas dos semanas de su partida, se vieron obligados a regresar al campamento base, en Bishek, con problemas de congelación y quemaduras entre varios de sus integrantes. La primera expedición había sido un fracaso. Entre tanto, SAKKUFON, organización rusa dedicada a la investigación OVNI, supo que el gobierno no sólo llevaba meses recopilando información sobre el incidente, sino que había movilizado a un destacamento de la Fuerza Aérea para investigarlo. Al parecer, en noviembre de 1991, helicópteros rusos que aterrizaron en la zona lograron dar con el objeto siniestrado. Sin embargo, minutos después de que una de las aeronaves lo asiera a su carcasa para elevarlo y trasladarlo a una base cercana, ocurrió un desafortunado accidente, como consecuencia del cual habría muerto la totalidad de la tripulación del helicóptero...



«UNA NAVE DE OTRO PLANETA»



El grupo que integraba la segunda expedición contó con mejor preparación. Comandado por el militar retirado Germán G. Svechkov, fue sometido a un duro entrenamiento físico y mental. Cuando todo estuvo listo, Svechkov decidió que lo mejor sería dividirse, para así tener más posibilidades de alcanzar el objetivo. Se formaron tres grupos, cada uno de los cuales avanzaría hacia el objetivo por una ruta distinta. Finalmente, en junio de 1992 se adentraron en aquellas peligrosas montañas. Su primer obstáculo fue escalar la cara septentrional de la cordillera y todo transcurrió con normalidad. Poco después, les esperaba una grata sorpresa. Los integrantes de una de las cordadas se quedaron atónicos cuando distinguieron algo a lo lejos. Sin embargo, antes de avanzar hacia el objeto, decidieron tomar precauciones. No en vano, los rumores hablaban de quemaduras y desorientación al acercarse al artefacto... «Allí estaba, una nave de otro mundo», dijo uno de los miembros de la expedición al relatar su experiencia, cuando estaba situado a algo menos de un kilómetro del OVNI. 


Al parecer, el artefacto se había partido en dos, y en sus inmediaciones comenzaron a percibir la presencia de algún tipo de energía, un campo de fuerza que iba debilitándoles según se aproximaban al objeto. «Podías sentirlo por todas partes», explicó Emil Bachurin. 


Además, los instrumentos electrónicos comenzaron a fallar. Al mirar sus brújulas, se percataron de que todas apuntaban en dirección al OVNI, al mismo tiempo que diversos aparatos de medición estaban «fritos». De hecho, era tal la opresión y el malestar que sentían los miembros de la expedición, que se vieron obligados a cancelar varias pruebas que tenían previstas realizar in si-tu. Sin duda, era algo verdaderamente extraño, sobre todo si tenemos en cuenta que ninguno de los expedicionarios llegó a estar más cerca de 800 metros del OVNI. 


En cualquier caso, desde la distancia apreciaron perfectamente varios detalles del objeto, como unos misteriosos símbolos que nadie supo interpretar, marcas similares a las descritas por los pilotos de los Mig que habían perseguido tiempo atrás al no identificado, cuyas características plasmó uno de los miembros de la expedición en su cuaderno de notas.
MAS INFO: 
http://www.videosmisterio.com/videos/ver/Caso-Roswell-en-Rusia